Para inmobiliarias en México
Investigamos al inquilino, firmamos el contrato y nos quedamos: el inquilino paga en un solo lugar, al propietario le llega ese mismo día y al asesor le cae su comisión sola. Un expediente y un riel de dinero, de la primera llamada a la renta número doce.
Binkio Rent no es un portal de anuncios ni un marketplace. Es la infraestructura que va después de que el inquilino ya dijo que sí: quién es, si puede pagar, qué firma, quién responde si deja de pagar —y por dónde corre el dinero cada mes durante el año que dura el contrato.
El dinero
El inquilino paga en un solo lugar. Al propietario le llega ese mismo día. Al asesor le cae lo que pactó, solo, cada mes. Nadie persigue a nadie.
El inquilino paga
$18,000
Una sola cuenta, un solo día del mes. No hay a quién preguntarle dónde deposita.
El propietario
$17,100
Le llega el mismo día que el inquilino paga. Deja de andar cobrando y de preguntar si ya cayó.
Su asesor
$900
Lo que pactó con el propietario cae solo, cada mes. Ni lo persigue ni lo factura aparte.
Binkio
Nada de la renta
De la renta no nos quedamos nada. Lo nuestro se cobró una vez, al cerrar la operación.
Cada peso queda asignado y sellado. Nadie tiene que sumar por su cuenta para saber si cuadra.
El depósito
Te piden una transferencia para apartar y desaparecen. O te lo retienen al final sin poder probar nada. Las dos se acaban por lo mismo: el dinero no pasa por ninguna persona, y todo lo que se le descuenta tiene que estar escrito.
A la cuenta de tu asesor
Cerrado. No existe un lugar del sistema donde ese dinero pase por él.
A la cuenta del propietario
Cerrado hasta que termine el contrato, y sólo por lo que se pueda probar.
A custodia, a tu nombre
Aquí. Lo ves en tu pantalla desde el día uno y lo recuperas al final.
Y al final, para descontar un peso hay que escribir por qué y tener el inventario de entrada. Sin eso, el depósito se devuelve completo.
Cuatro puertas
Mi dinero
ejemploTus comisiones
Disponible
$2,420
Apartado
$0
Ganado
$2,420
Cuatro figuras, cuatro pantallas. Ninguna ve lo que no le toca.
Inmobiliaria
Ve todos los expedientes de su equipo, quién los mueve y dónde se traban. Una página pública propia donde el mercado verifica a sus asesores.
Asesor
Manda un enlace y el prospecto llena su parte desde el teléfono. Cobra su comisión en la plataforma y la retira cuando quiera.
Propietario
Recibe el dictamen, no los papeles del inquilino. Decide con el resultado del análisis y, si contrata garantía, cobra aunque el inquilino no pague.
Lo que de verdad tarda
21
días
para cerrar
Día 1
Enlace, identidad y documentos
Día 2
Análisis y dictamen
Día 3
Contrato, firma y cobro
Lo que se quita no es el trabajo. Es la espera.
Antes de que el dinero corra
Un semáforo sin razones no le sirve a nadie que tenga que defender la decisión.
Cada punto se verifica contra su fuente y el dictamen dice cuál pesó y por qué. Si la recomendación viene con condiciones —un depósito mayor, un obligado solidario— van escritas, no sugeridas por teléfono.
El propietario recibe el resultado. Los documentos del prospecto no se reenvían por WhatsApp: es información de una persona, no del grupo.
Dictamen
ejemploRecomendado
Con depósito de un mes, por antigüedad laboral menor a un año.
El propietario recibe esto, no los papeles del prospecto. Le toca decidir con el resultado del análisis, no con la copia de una identificación ajena.
Y si aun así deja de pagar, cobra igual.
La garantía cubre ese mes y los que sigan, hasta el límite contratado, y el acompañamiento jurídico va incluido hasta recuperar el inmueble.
Paga la aseguradora
No es un fondo nuestro ni una promesa de la inmobiliaria: el riesgo lo lleva una aseguradora autorizada.
Hasta el límite contratado
Tres o doce meses de renta, según lo que se haya contratado al inicio.
Con abogado incluido
El acompañamiento jurídico para recuperar el inmueble va dentro, no aparte.
De qué está hecho
2,478
municipios
El catálogo del INEGI completo, para que el contrato nombre el lugar correcto.
32,467
códigos postales
Escribe uno y el resto del domicilio se llena solo.
5
partes que cuadran
Propietario, inquilino, asesor, inmobiliaria y Binkio. Cada peso asignado.
0
renglones editables
La bitácora va encadenada por hash: no admite modificación ni borrado.
El enlace no es la identidad
Quien abre el enlace del inquilino se identifica con su cuenta de Google, y esa identidad queda pegada al expediente. Si el enlace llegó a quien no era, se revoca y se libera.
Los papeles no viajan
El propietario ve el dictamen; los documentos del prospecto se quedan del lado de quien los tiene que ver. Lo que sale hacia el análisis va anonimizado.
Lo escrito no se puede cambiar
Cada movimiento se guarda encadenado al anterior. Editar o borrar un renglón de la bitácora rompe la cadena y se nota. Eso es lo que vuelve probatorio un expediente.
Si cierras rentas todos los meses y esto te suena a tu semana, hablemos. El piloto es cerrado y va acompañado: entramos con tus expedientes reales, no con una demo.